Lynna Paulino iba camino a una funeraria en Manhattan, para adelantar los arreglos de lugar, cuando su madre la llamó para decirle que su abuela, de 101 años de edad, estaba mejorando dentro de su cuadro clínico por el COVID-19.
La noticia fue tan impresionante para ella que tuvo que llorar. La recuperación de su abuela Maximiliana Peña continuó y este viernes 15 la familia le celebrará sus 102 años ya de vuelta en la casa.
“Mi mamá me llamó por videocámara para enseñármela a ella, que estaba sentada en la cama comiendo y hablando”, recuerda Paulino. “Ni siquiera llegué a la funeraria”.
Maximiliana nació en 1918, el año en que también asolaba la pandemia de la llamada gripe española, que dejó un estimado de al menos 50 millones de muertos en el mundo.
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